La boda de Luis y Rían

La boda de Luis y Rían

Ayer se dieron el "sí, quiero" nuestros soñadores, Luis y Rían. Con cierto nudo en la garganta escribo un día después estas líneas. Conforme pasan las horas, va bajando la euforia permanente en la que nos mantenemos durante un evento así... y empieza a aparece esa sensación de felicidad con tintes de añoranza porque ya pasó.

 

Sencillez y elegancia. Son las palabras que resumen el estilo que me transmitió Rían en nuestra primera cita, hace ya 6 meses. Un estilo que además de gustarles, les definen. 

 

Enseguida empezamos a trabajar con el diseño de la papelería, siendo las invitaciones, el hilo conductor y principio de todo.

Tonos grises, damascos y un estilo clásico y cuidado. Tarjetón en A5 impreso en un papel verjurado con sobres grises mate a juego. Con ellos se hace cierto eso de ¨menos es más"

Al ser una ceremonia civil, la decoración floral era quizás, el tema más importante, y es que las ceremonias de este tipo, nos permiten jugar y soñar, sin que hayan demasiados límites. Poder crear "desde cero" y al gusto, el espacio en el que darán el sí quiero, es un lujo.

Para ello, trabajamos codo con codo con Viveros La Mezquita, por los que ya sabéis mi absoluta devoción y en la que todavía me he reafirmado más si cabe después del día de ayer. 

 

El montaje tenía como protagonista una gran guirnalda floral sobre el frontal de la pérgola. La florista echó el resto con su colocación y sin duda, el resultado fue impresionante.

Cada lado del inicio de la alfombra, estaba marcado por dos fanales colgantes con hortensias, eucalipto...

 

A lo largo del pasillo, 20 metros de una preciosa alfombra en tono hueso.

 

Para el altar, un detallito en una esquina, dejando protagonismo tanto a la guirnalda, como a los dos centros de flor que se colocaron tras la mesa.

A la llegada de los invitados, instalamos un carrito en el que podían coger pañuelos y llellés para la ceremonia, y conos de aromáticas sustituyendo al clásico confeti o arroz, para la salida. 

Recuerdo cuando Paula, la florista, me comentó la idea y mi mente pensó en Rían. Fue todo un acierto, además su presentación en conos plateados lo hacían un detalle aún más sofisticado.

Al seating plan (protocolo), Luis y Rían no querían darle tanta importancia como al resto de decoración y a nosotros nos pareció perfecto. Sus deseos son órdenes, así que optamos por una presentación simple justo la entrada al salón, respetando los mismos tonos y diseños.

Montado sobre un biombo y adornado con pequeñas plantitas.

En el salón, alternamos centros altos en copa, con centros bajitos en otros cristales.  Algo que siempre nos encanta, por esa otra regla de oro de que "la virtud está en el término medio" El resultado, nos pareció espectacular, precioso y cuidado.

Para la mesa infantil pusimos globos de helio que además de dar mucho más juego, no tienen peligro y los papis pueden visualizar su localización rápidamente.

El centro nupcial, personalmente, me tiene enamorada. Un juego de tres bomboneras de cristal sobre espejos que no pueden ser más especiales y elegantes. Sobran las palabras:

En las minutas de menú prefirieron eliminar el damasco para aligerar el diseño dando protagonismo sólo al texto. Respetamos tipografía y tonos grises. Unas minutas que quedaban totalmente integradas con el estilo de ese salón tan, tan bonito.

Como último protagonista y como os adelantaba en las redes, presentamos nuestra "Sweet Table" No podíamos inaugurarlo en mejor ocasión. 

En este caso, Luis y Rían quisieron que el rojo como protagonista, que combinado con la misma línea de grises y blancos, le diera al momento fiesta, un toque distinto y desenfadado.

 

Mientras esperamos las fotos oficiales (que estoy deseando ver) le "robo" a la florista la foto del increíble  ramo de Rían, y os dejo por último con imágenes de la ceremonia. 


Nunca olvidaré las palabras de Rían pidiendo verme ese viernes para quedarse "tranquila", y su absoluta calma frente a las inclemencias de tiempo que les auguraban. 

Con la piel aun de gallina, con las mariposillas en el estómago  de que no han pasado ni dos días, con la imagen de la novia cruzando el pasillo entre su familia y amigos, guapa y feliz a rabiar... elegante y sencilla, impresionante. Con la emoción de ambos y con un montón de recuerdos, aprendizajes y momentos que nos ha dado la historia de ELLOS. 

Que disfrutéis muchísimo del viaje que empieza aquí... Nos habéis dejado una huella difícil de borrar... y aquí nos tendréis siempre, queráis o no soñar.

Eternamente agradecidos. 

Eduard y Silvia

 

 

Gracias por último a todos y cada uno de los proveedores, porque como siempre digo, es la suma de todos los profesionales que hay detrás, los que hacen bodas inolvidables.

 

 

Diseño gráfico y Decoración: Cuando Nace Un Sueño

Lugar: La Moraleja

Floristería: Viveros La Mezquita

Maquillaje: Gabinete de Estética Aruca

Fotógrafo: Monocular

Cuarteto de cuerda: Cuarteto las cuatro estaciones

Música: Frank Sound 

Escribir comentario

Comentarios: 0