La boda de David y Elena (Parte I)

La boda de David y Elena (Parte I)

Dicen que en cualquier trabajo, lo que te hace avanzar es el "boca a boca"... Estuvimos presentes (aunque de forma distinta) en las bodas de sus respectivos hermanos. Y es cierto, las opiniones de cada uno de los familiares, amigos y en general, invitados, son cruciales en nuestro trabajo. Pero también lo es la conexión entre una pareja, y nosotros. Es fundamental que sientan que sus sueños están en buenas manos, que confíen en nuestro trabajo, que surja un "feeling" especial que no se busca... está o no está y que además, debe ser mutuo.

Con David y Elena lo sentí desde el primer momento, es una pareja entrañable. Ya desde el principio supe que iba a ser una boda diferente y especial (y no me equivocaba)

 

En ese primer encuentro, estaban preocupados por cómo hilar sus ideas, que a priori, eran muy dispares. 

Ella, con su carpeta forrada y decorada, llena de apuntes y recortes, tenía sus ideas perfectamente ordenadas; 

Azul y manzanilla eran las premisas de Elena, una novia dulce, sencilla y elegante.

Pura geometría, fanatismo por star wars y los super héroes, las directrices para un divertido arquitecto.

 

Partiendo de esa base, hace ya unos meses, empezamos con el diseño de lo que sería toda la papelería de su gran día. El inicio... sus invitaciones de boda.

 

Constaba de un tarjetón de papel verjurado en tamaño 13x18. El mapa de cómo llegar estaba hecho a mano alzada y su medida era la mitad del tarjetón. La tarjeta del número de cuento, a su vez, mitad de tamaño del mapa. Un diseño relativamente clásico con un ligero aire más moderno. Tonos azules y pinceladas de amarillo.

Eligieron un sobre kraft muy acertado, al que le dimos un toque de contraste con un papel azul de topitos blancos.

 

A juego, haríamos las etiquetas para los detalles, para los pañuelos, para cervezas, los misales, carteles, tickets de consumiciones para la preboda, carteles para autobuses, meseros o minutas de menú, y es que es fundamental, crear un mismo diseño para todo, manteniendo la armonía.

Una vez teníamos "el inicio" fuimos tirando del hilo para diseñar, idear y crear el resto. Reuniones con proveedores, ratitos de compartir y orientar ideas... horas de montajes, de manualidades, de darle vueltas a la cabeza, de organizar y coordinar todo lo que conllevaba su gran día... con ilusión y muchas ganas...

Hasta que llegó el día.

 

El pasado sábado, 11 de Junio del 2016. Otro de nuestros días claves, otra de esas bodas importantes en nuestra trayectoria, pura pasión y aprendizaje.

¿Empezamos?

 

LA CEREMONIA

David y Elena se casaban a las 19 horas frente a 230 personas en la Catedral de Cuenca, lugar emblemático y espectacular de nuestra ciudad patrimonio de la humanidad, no hace falta ni decirlo.

En la primera reunión con la florista y como os decía antes, su primera premisa era su gusto por las margaritas chiquititas / manzanilla y la segunda el color azul, así que partiendo de su base y añadiendo paniculata, mucho verde y pequeños aportes de tela de saco y un toque azul.. Paula (Viveros La Mezquita) como siempre, hizo magia.

 

Para la puerta, no hubo duda, una impresionante alfombra azul de más de 10 metros que a su entrada a la Catedral, engalanaba aun más, la combinación de arbustos revestidos de tela de saco, creando diferentes alturas. 

Para el pasillo interior, pequeñas guirnaldas que adornaban el pasa manos interior. Dos centros sobre el altar y otros dos bajo los santos del retablo. 

 

En los bancos, pusimos varios paqueteros individuales de pañuelos y misales.

LA SALIDA

Montamos un pequeño corner para el arroz y los conos de hierbas aromáticas. Para los conos, aprovechamos los mismos forros de los sobres, con el fondo azul y topitos blancos.

LA NOVIA Y EL COCHE NUPCIAL

 

Elena, una novia impresionante, lucía un vestido de corte clásico, cola super puesta, escote barco y un maravilloso tul de plumetí, de Aire Barcelona. Sobre los hombros y la cintura, unas verdaderas joyas de porcelana de las manos de Tocados la Mimosa, haciendo juego con la increíble y delicada semi corona que adornaba su recogido bajo.

Como toque final, zapatos azules al más puro estilo "Carrie" con sus míticos Manolo Blahnik. Los de Elena, de Scandal54, de los que me enamoré nada más ver.

Su ramo, era un dulce bouquet de peonías, rosas, hortensia azul, manzanilla y muscari, realizado también por Viveros La Mezquita.

Maquillada por Gabinete de Estética Aruca, una novia, de 20 sobre 10.

 

El coche, un Opel Insignia Descapotable, vestido con una preciosa guirnalda trasera y 2 atadillos para las manillas, adornado con cintas de tela de saco y raso azul.

Si queréis saber la gran anécdota del día, es que, sin que nadie lo supiera, el ayuntamiento organizó para esa misma tarde, el entrenamiento de una carrera de mountain bikes para el día posterior, que casualmente, pasaba por la misma puerta y en la misma franja horaria. Cuando subimos, estaba todo lleno de vallas y ciclistas que hacían la bajada a toda velocidad.

Cuando llegué a ver a la novia estaba llorando por el contratiempo, muy disgustada porque además de no saberlo, no había podido solucionar.

Al ratito bajamos y mientras se montaba la decoración, el novio me llamaba preocupado. A escasos minutos de que llegaran los invitados, nos acercamos a la organización del "eventos deportivo" y muy amablemente, conseguimos lo impensable, que cortaran la "carrera" y nos retiraran las vallas para que los últimos invitados y Elena pudieran acceder sin altercados.

Mi hermana, que era parte del Equipo 1 junto conmigo coordinando todo, cuando Elena montó al coche le dijo "tranquila, que ya tienes la entrada despejada sin vallas"  con una gran sonrisa se le olvidó el disgustillo y empezó a vivir su grandísimo día.

Y así para la salida, que con un simple telefonazo, pudieron darnos acceso durante 20 minutos.

 

Os cuento esta anécdota porque aunque queramos controlar todo, y creamos que así es, siempre puede haber improvistos que sin depender de nosotros, pueden cargarse un día tan importante. Y me quedo con el comentario del padre de Elena que al finalizar la boda dijo "menos mal que estaban ellas" porque aquí, verdaderamente, se demuestra la importancia de tener alguien externo en quien delegar y que pueda solventar cualquier improvisto, por pequeño o grande que sea. Conseguir que un "problemita serio" quede simplemente en anécdota. 

 

Y una vez resuelto el tema ciclista, como si no hubiera pasado nada. Elena entraba con el sonido del Canon Pachelbel de fondo, perfectamente tocado por uno de nuestros imprescindibles, las chicas del conservatorio, Triarco, para quien además en esta ocasión, ponía voz el grandísimo Tenor Ignacio Bal.

Una preciosa y emotiva entrada en la que lloraron los dos, lloraron los invitados y lloramos todos. Y es que no hay nada más especial que presenciar la unión de dos personas que además de quererse y adorarse, llevan juntos casi la mitad de sus vidas.

Y mientras esperamos ansiosos, las fotos oficiales, hasta aquí la primera parte de esta boda de cuento.

¿Quién se apunta para la siguiente?

 

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Comentarios: 1
  • #1

    Patricia (sábado, 25 junio 2016 22:00)

    Que bonito el plano a mano alzada! Quien lo ha hecho?